Nuestra historia

Mi nombre es Juanjo López y soy el gerente y fundador de Runakay, pero para nada siento que este proyecto sea algo solo mio. Este proyecto es de esta tierra, que nos ha inspirado a través de sus múltiples señales y enseñanzas.

Así es como surgió todo

Era una mañana de verano de 2016, mi mujer Digna estaba estudiando dietética y nutrición y preparaba unos desayunos muy ricos y equilibrados para toda la familia. Esa mañana se despertó algo cansada de compaginar estudios y trabajo y comentó entre bostezos, «si existiera un desayuno con leche vegetal, superalimentos, fruta… y yo pudiera dormir media hora más, sería perfecto.»

En ese momento me encontraba desilusionado con mi negocio, tenía ganas de emprender en algo trascendente, que nos permitiera pasar más tiempo juntos, que fuera coherente con lo que creemos… Y esa simple frase hizo clic en mi interior. Me pareció una idea genial. ¿Cuánta gente desayuna mal por las prisas, por la pereza mañanera, o simplemente porque desconocen cómo debe ser a nivel nutricional un desayuno? Si encontráramos la forma de elaborar un desayuno que cubriera todas las necesidades nutricionales, que fuera rico, que fuera totalmente natural y respetuoso con el entorno, desde luego, tal y como decía Digna, sería perfecto.

La sola idea de intentarlo me ilusionó tanto que vendí mi empresa. Y empezamos a experimentar con ingredientes.

Nuestros orígenes

Teníamos claro que debían ser 100% orgánicos y veganos y el envase 100% reciclable. Además queríamos honrar nuestras raíces ligadas a nuestras tierras. Recuerdo en mi infancia comer dátiles de postre y tener una energía inagotable para jugar por las calles de Barinas (término municipal de Abanilla conocida como la Palestina Murciana) Y recuerdo a mi abuela prepararme la leche del desayuno a base de almendras trituradas porque era intolerante a la lactosa. Casualmente estos ingredientes son de un alto valor nutricional. Y estos sabores siguen estando ahí, como base de Runakay, como legado de unos tiempos, donde sin saberlo, sabíamos muy bien como cuidarnos. Mi mujer a su vez, proviene de Oña, un pueblecito de la Cordillera Andina donde se cultiva desde hace siglos quinoa, café… Ingredientes presentes en sus desayunos porque otorgan energía y vitalidad para los largos días de montaña. ¡Así empezó todo!

La idea de mezcla y unidad, están en nuestra esencia más profunda y es lo que da valor y sentido a Runakay. Runa (ser humano) y Kay (universo) es una expresión quechua que nos recuerda que para que haya equilibrio, el ser humano debe ser uno con la naturaleza, respetándola y devolviendo toda la riqueza que ella le regala. Así que solo puedo dar las gracias a la naturaleza por su regalo. Y a ti, que lees esto, por estar abierto a disfrutarlo.